El rescate de los 33 mineros se convirtió en un fenómeno mediático mundial, con una audiencia estimada en 1.000 millones de espectadores. La vertiginosa actualidad entró en un compás de espera ante la atención generalizada que concentró el rescate en la mina San José en la televisión, la radio, los portales online y las redes sociales. Las cadenas de televisión transmitieron casi ininterrumpidamente desde que la cápsula "Fénix" comenzó a penetrar en la roca del desierto de Atacama. "Esto es más que una historia, es un evento de la comunidad global", dijo la profesora de periodismo de la Universidad de Hong Kong, Yuen Ying Chan, a la cadena CNN. El rescate se convirtió en un reality show cuyo premio para los protagonistas es nada menos que la supervivencia. Unos 300 medios extranjeros, la mitad de ellos televisoras, están en el yacimiento, según registro del gobierno chileno. Los canales que no tienen enviados repiten las imágenes de la televisión chilena, que también se reproducen en el sitio oficial www.gobierno.cl, con plataformas disponibles para celulares. Y en uno de los hechos más insólitos, además de inédito en rescates complejos, los mineros pudieron observar por televisión su propio salvamento, además de emitir imágenes desde el interior de la mina.
Un chileno en Tucumán
En ese marco de cercanía con lo ocurrido en la mina, el chileno Antonio Silva, que vive en Lastenia (Tucumán) hace 35 años, se comunicó telefónicamente con la redacción de LA GACETA para agradecer la cobertura periodística, que le permitió observar y seguir el desenlace de lo que le sucedió a sus compatriotas. "Quiero agradecer a su medio, y a través suyo a todo el pueblo argentino, por su solidaridad y respeto en tratar estas informaciones", dijo, con voz entrecortada por la emoción. Silva explicó que vivió con mucha tensión y angustia el rescate. "Trabajé brevemente en una mina y es un infierno estar allí abajo", concluyó.
Un chileno en Tucumán
En ese marco de cercanía con lo ocurrido en la mina, el chileno Antonio Silva, que vive en Lastenia (Tucumán) hace 35 años, se comunicó telefónicamente con la redacción de LA GACETA para agradecer la cobertura periodística, que le permitió observar y seguir el desenlace de lo que le sucedió a sus compatriotas. "Quiero agradecer a su medio, y a través suyo a todo el pueblo argentino, por su solidaridad y respeto en tratar estas informaciones", dijo, con voz entrecortada por la emoción. Silva explicó que vivió con mucha tensión y angustia el rescate. "Trabajé brevemente en una mina y es un infierno estar allí abajo", concluyó.